Loading Events

Busco en la imaginación la materialización de una máquina of water como yo

Fechas

30.06.2026 | 08:00-09:00


Lugar de encuentro

Museu Tàpies


Relacionados


Fecha

30.06.2026


Horario

8 h de la mañana


Duración

1 h


Precio

Gratuito


Inscripciones

Aforo limitado. Es necesario realizar reserva previa en inscripcions@museutapies.org


Hazte amigo

 

En el marco de la tercera edición de Polvo. Laboratorio de investigación colaborativa, las artistas Helena Ripoll, Irene Rojo y Viva, bajo la tutoría de Lucía Àngel C. Pino, han realizado una residencia de dos meses en el Museu Tàpies basada en la experimentación con la materia en el contexto de la exposición Antoni Tàpies. El movimiento perpetuo del muro.

Con motivo de la presentación pública de los resultados de la investigación, las artistas proponen la actividad Busco en la imaginación la materialización de una máquina of water como yo:

«Durante estas semanas de residencia, habitando el espacio del museo y, más concretamente, la exposición Antoni Tàpies. El movimiento perpetuo del muro desde la conversación, la escucha y la atención compartida, más que detenernos en las obras expuestas como objetos singulares, nos ha interesado aquello que las rodea y las sostiene: los gestos de disposición, las relaciones que se activan en el espacio, las atmósferas y preguntas que acompañan al hecho mismo de exponer. Una exposición que, de alguna manera, habla de la propia exposición; de sus condiciones de posibilidad, los contextos y las presencias que la atraviesan.

A partir de este proceso de investigación y convivencia elaboramos esta propuesta que desplaza las formas habituales de recorrer el espacio del museo y propone dejarse afectar por otra manera de estar. Un recorrido que no pretende mirar las obras, sino afinar la atención hacia aquello que pasa a su alrededor, entre ellas, antes y después de ellas.

La activación que proponemos tendrá lugar a las 8 de la mañana, una hora que no pertenece a los horarios de apertura del museo. Nos interesa este pequeño desajuste, esta sensación de llegar a un lugar cuando se encuentra en otro estado, entre la noche y el día. La alteración de la temporalidad forma parte de la propuesta: entrar al museo desde una cierta extrañeza para desplazar las expectativas.

A lo largo del recorrido, las personas participantes llevarán un dispositivo que interrumpirá parcialmente la visión. La mirada quedará suspendida durante gran parte de la experiencia, abriendo espacio a otras formas de percepción: la escucha, la orientación del cuerpo, las distancias, las texturas, la temperatura y la presencia de los otros cuerpos. En momentos puntuales, una pequeña apertura permitirá dirigir la mirada hacia una imagen concreta: apariciones breves que emergen dentro de un estado de atención sostenido por otros sentidos.

Nos preguntamos qué pasa cuando dejamos de entender la exposición principalmente como un lugar que prioriza la visualidad. Qué aparece cuando la percepción se desplaza y la atención se dirige hacia aquello que habitualmente queda al margen. Quizás entonces el museo se convierte, por un instante, en un espacio donde escuchar las relaciones, las atmósferas y las condiciones que hacen posible que algo sea mostrado.»


Colaboradores